Es innegable que para tener un baño ordenado, bonito y funcional hará falta que lo equipes con una colección de accesorios de baño. A la hora de elegir portarrollos, toalleros, perchas, jaboneras, cestas, etc., hay que tener en cuenta aspectos como el diseño, el material, el precio, pero también, el tipo de instalación que requieren. Es sobre este último detalle en el que nos centraremos y trataremos de explicar los pros y contras de las distintas opciones: atornillados, adhesivos, con ventosa y de pie.
Atornillados:
El sistema que mayor seguridad ofrece de todos es el que ha existido siempre, el más tradicional. La mejor cualidad de este tipo de fijación a la pared es la resistencia. Si eliges un accesorio de buena calidad tendrás la combinación perfecta y accesorios para rato. Los tornillos tambien nos dan versatilidad. No hay accesorio de baño que no se pueda instalar con tornillos. En cuanto a los aspectos negativos hay que tener en cuenta que para su instalación es imprescindible el uso de herramientas. Se pueden dañar distintos elementos del baño durante su instalación como azulejos, tuberías, sanitarios, etc. Tampoco lo tendrás fácil a la hora de querer cambiarlos de ubicación con lo que debes pensar bien donde colocarás cada pieza.
Adhesivos:
Éste es el método más innovador gracias a la evolución en estos últimos años de los adhesivos y es de los métodos más fáciles de colocar. El accesorio se fija a la pared mediante pegamento, cinta adhesiva o adhesivo de doble cara. Con este sistema fijarás tus accesorios sin necesidad de usar herramientas de forma rápida y sencilla. Es un tipo de instalación óptima para superficies planas y permite cambiar de emplazamiento los accesorios. Pero no todo son puntos a favor, existen algunos inconvenientes y no se puede colocar en cualquier superficie. El peso es un handicap, con lo que hay algunos accesorios que no se pueden colocar pegados y la duración del pegamento es menor que la de un taladro.
Ventosas:
Probablemente el método más rápido y sencillo para colocar un accesorio de baño, pero también es el menos eficiente de todos los métodos. Puede ser un sistema ideal para accesorios pequeños de poco peso y siempre que lo vayamos a colocar en una superficie lisa, brillante y sin poro. Al poderse desmontar con la misma facilidad nos permitirá cambiar de posición el accesorio en cuestión de forma sencilla. No obstante, existen algunos inconvenientes, como la poca resistencia al peso, la posibilidad de que se despeguen con el tiempo o la humedad o que no pueden ser fijados sobre cualquier superficie.

De pie:
Por último hablaremos del único método de instalación que no va fijado a la pared. Es un método de colocación de accesorios muy simple que nos permite equipar nuestros cuartos de baño de forma sencilla y rápida. Consiste en colocar los accesorios sobre el suelo, el lavabo, la encimera o cualquier otra superficie plana. Ideal para si vivimos de alquiler o necesitamos algo temporal, y permite cambiar de sitio los accesorios fácilmente. ¿Inconvenientes? Necesitas mayor espacio para poder colocarlos. Una menor seguridad al no estar fijados a la pared y un estorbo a la hora de realizar las tareas de limpieza del cuarto de baño.
En definitiva, se trata de analizar bien nuestras circunstancias y ver cual es el método de instalación que mejor se adapta a éstas, para elegir el accesorio correcto que organizará nuestro cuarto de baño.


